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¿Sabías que una sola consulta a ChatGPT, basada en modelos como GPT-4, consume alrededor de 0,3 vatios-hora de electricidad?
Puede parecer poco, pero equivale aproximadamente a mantener encendida una bombilla LED durante un par de minutos o a tostar medio pan de molde. Si multiplicamos esa energía por los cientos de millones de consultas diarias que se realizan en todo el mundo, el resultado son megavatios de consumo diario y una huella de carbono que crece a la misma velocidad que la propia inteligencia artificial.
España, además, se sitúa entre los países europeos con mayor crecimiento en infraestructuras de datos, con decenas de centros de cómputo en expansión para soportar el auge de la IA y los servicios digitales. Este escenario evidencia una necesidad urgente: desarrollar sistemas inteligentes más sostenibles, eficientes y conscientes de su impacto ambiental.
Vamos a explorar cómo avanzar hacia una inteligencia artificial que no solo sea potente y transformadora, sino también verde, resiliente y responsable con el planeta. Porque la verdadera innovación no solo mide su rendimiento en teraflops, sino también en vatios, emisiones y compromiso con el futuro.
El reto global: tecnología con conciencia ambiental
La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido como una fuerza transformadora que redefine la economía, la ciencia y la sociedad. Desde la optimización de redes energéticas hasta la mejora de los diagnósticos médicos, sus aplicaciones crecen a un ritmo vertiginoso. Sin embargo, este progreso tiene un coste que ya no podemos ignorar: la huella energética y de carbono de los sistemas de IA. Entrenar un gran modelo de lenguaje puede consumir tanta energía como decenas de hogares en un año, y la proliferación de centros de datos intensifica esta presión sobre los recursos.
Ante esta realidad, la IA verde (Green AI) emerge como una respuesta imprescindible: una inteligencia artificial eficiente, ética y sostenible, capaz de potenciar la innovación sin comprometer el equilibrio ambiental del planeta. En este contexto, TECNALIA se posiciona como actor clave en la transformación hacia arquitecturas de sistemas inteligentes y de datos sostenibles, a través de proyectos como GRECO (GREen COmputing), que sientan las bases de una tecnología con conciencia energético-ambiental.
El concepto de Green AI
La Green AI no se limita a reducir el consumo energético; redefine el modo en que concebimos, diseñamos y operamos la inteligencia artificial. Supone una integración profunda de la sostenibilidad en cada fase del ciclo de vida tecnológico: desde el desarrollo del hardware y los algoritmos hasta la gestión del agua en los centros de datos, el reciclaje de equipos y la reutilización de modelos ya entrenados.
Este enfoque se enmarca dentro de una tendencia global respaldada por políticas y marcos normativos emergentes:
- En España, el Programa Nacional de Algoritmos Verdes impulsa la creación de tecnologías digitales sostenibles, fomentando la transparencia y la eficiencia en el desarrollo de algoritmos que reduzcan el consumo energético y la huella ambiental.
- A nivel europeo, el nuevo AI Act establece un marco regulatorio que prioriza la resiliencia, la seguridad y la conciencia del impacto energético y ambiental de los sistemas inteligentes, promoviendo una IA responsable y confiable.
En definitiva, la Green AI es una inteligencia que piensa en el planeta: una tecnología que combina innovación con responsabilidad, y rendimiento con sostenibilidad.
TECNALIA aboga por la investigación de los nuevos retos hacia una IA sostenible
Los desafíos para alcanzar una inteligencia artificial verdaderamente verde van mucho más allá de la optimización del hardware o la reducción del consumo. Exigen una redefinición de las arquitecturas tecnológicas y los modelos de desarrollo. En nuestra investigación identificamos cuatro ejes clave que marcarán el futuro de la sostenibilidad digital:
- Arquitecturas conscientes del impacto: diseño de sistemas distribuidos que integren métricas de sostenibilidad desde su concepción (green-by-design), priorizando la eficiencia energética en la nube, el borde (edge) y los dispositivos.
- Optimización inteligente de recursos: uso de técnicas de aprendizaje federado y modelos adaptativos que reduzcan el volumen de datos transferidos, minimicen el consumo y aprovechen energías renovables.
- Medición y transparencia: desarrollo de herramientas de monitorización energética y trazabilidad ambiental, que permitan conocer en tiempo real la huella de carbono y el rendimiento sostenible de cada sistema.
- Cultura tecnológica responsable: incorporación de principios éticos y normativos, como los promovidos por el AI Act y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que garanticen una IA centrada en las personas y respetuosa con el entorno.
En todos estos ámbitos, TECNALIA no solo impulsa la investigación, sino que lidera la integración de soluciones prácticas y sostenibles, combinando innovación tecnológica con compromiso medioambiental.
- Además de su labor en el ámbito digital, TECNALIA promueve iniciativas internas de sostenibilidad como la campaña ZERO Waste, que fomenta la reducción y transformación responsable de los residuos, alineando la cultura organizacional con los valores que impulsa científicamente.
- Asimismo, infraestructuras singulares como KATEA, el ecosistema de computación de alto rendimiento de Tecnalia, representan un ejemplo tangible de cómo la institución integra sostenibilidad, eficiencia y capacidad de cómputo avanzada para liderar la nueva generación de tecnologías digitales conscientes y responsables, desplegando soluciones eficientes de GREENAI.
Conclusiones: construir una inteligencia que piensa en verde
La transición hacia una IA verde no es una opción, sino una evolución natural de la tecnología responsable. Requiere colaboración entre la investigación, la industria y las instituciones para garantizar que cada avance en inteligencia artificial vaya acompañado de un compromiso real con la sostenibilidad.
TECNALIA lidera este cambio con una visión clara: construir sistemas inteligentes que midan, comprendan y reduzcan su impacto ambiental, generando soluciones de alto valor que combinan rendimiento y respeto por el planeta.
- Proyectos liderados como GRECO y espacios de conocimiento como la jornada "Green AI: inteligencia artificial sostenible para construir organizaciones eficientes y responsables" consolidan el papel de TECNALIA como referente en innovación verde aplicada a la IA.
“La inteligencia del futuro será verde o no será, por ello Tecnalia trabaja hoy para que esa inteligencia sea, además, eficiente, transparente y consciente de su entorno.”


